Un día, estábamos comprando cosas para Navidad, chucherías, turrón, chocolate…. De todo. Más tarde nos dimos cuenta que justo a mi padre se le había olvidado las uvas y quedaban cinco minutos para las campanadas. Nosotros estábamos jugando en la calle con mis primos. Subí corriendo para comer las uvas, pero no teníamos. Fuimos a comprarlas al chino y tampoco tenía; fuimos a la frutería de Omaima y se le habían acabado; tuvimos que ir a casa pero a mi padre se le ocurrió ir corriendo al supermercado. Cuando volvimos nos dimos cuenta de que nos faltaba un niño, Antonio. Fuimos a buscarle al supermercado las 16 personas y luego regresamos a casa. Al llegar nos dimos cuenta que detrás de la nevera estaban las que nos faltaban. Los mayores celebraron el año nuevo con champaña, los niños nos fuimos a jugar el fútbol y las niñas a la Barbies, dijimos todos a la vez para celebrarlo:
“FELIZ AÑO NUEVO FAMILIA”
Tiramos petardos y comimos muchos dulces.
¡NOS ACOSTAMOS TARDÍSIMO!
Que tiemblen Edgar Allan Poe, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges... pues ya están aquí los "relatistas" del futuro.
Desde un rincón de Vallecas, derrochando creatividad mientras buscan su estilo, tengo a bien presentarles estas pequeñas joyas literarias. ¿Quién sabe si será el comienzo de algún gran escritor?
Mientras salimos de dudas estos jóvenes "cuentistas" continuarán sacándole punta al lápiz.
Desde un rincón de Vallecas, derrochando creatividad mientras buscan su estilo, tengo a bien presentarles estas pequeñas joyas literarias. ¿Quién sabe si será el comienzo de algún gran escritor?
Mientras salimos de dudas estos jóvenes "cuentistas" continuarán sacándole punta al lápiz.
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lunes, 14 de enero de 2013
viernes, 14 de septiembre de 2012
EL ESCONDRIJO (Valorada como el tercer mejor relato de la serie "Extraña Navidad")
Los Reyes Magos, por error, siguieron la estela de un avión militar y los militares les obligaron a esconderse en una cueva motivo por el que casi no pudieron dar ningún regalo, a excepción del `` jet pack ´´ y un `` rayo hipnótico ´´.
La particular circunstancia aisló a los Reyes Magos, que casi se hacen caníbales porque no podían salir a por comida, pues los matarían.
Aquel niño, que recibió los regalos, se armó de valor y fue en su busca. Al encontrar a los Reyes Magos, los militares acudieron a por los aviones, atravesando un campo de minas, en el que murieron la mayoría de los hombres. Los sobrevivientes siguieron al niño, que sacó el “rayo hipnótico” y obligó a la mitad restante a retroceder. Así fue como los Reyes Magos pudieron terminar el reparto.
viernes, 27 de julio de 2012
PELEA EN EL CENTRO COMERCIAL (Valorado por los compañeros como el segundo relato más valorado de la serie Extraña Navidad)
Un día, se encontraron en el centro comercial los Reyes Magos y Papá Noel. Empezaron a discutir por quien era mejor. Los renos con sus cuernos empotraron a los camellos en un escaparate, los camellos se pusieron a escupir a los primeros.
Al día siguiente de que les pillaran pegándose, los Reyes Magos, los renos, los camellos y Papá Noel se pusieron a cantar villancicos. La policía se los llevó a la comisaría, a Papá Noel le metieron en la cárcel y a los Reyes Magos también. Pero a los camellos y a los renos se lo llevaron a un zoológico de animales locos.
Pasaron años y la gente se enfadaba porque ya no les llevaban juguetes. El descontento general logró el milagro: los sacaron, hicieron las paces y se pusieron a regalar juguetes.
Al día siguiente de que les pillaran pegándose, los Reyes Magos, los renos, los camellos y Papá Noel se pusieron a cantar villancicos. La policía se los llevó a la comisaría, a Papá Noel le metieron en la cárcel y a los Reyes Magos también. Pero a los camellos y a los renos se lo llevaron a un zoológico de animales locos.
Pasaron años y la gente se enfadaba porque ya no les llevaban juguetes. El descontento general logró el milagro: los sacaron, hicieron las paces y se pusieron a regalar juguetes.
miércoles, 4 de julio de 2012
LOS ANCIANOS CANTAN EL GORDO (Valorado por los compañeros como el segundo relato más valorado de la serie "Extraña Navidad")
Un día los niños de San Ildefonso se pusieron enfermos con gripe y decidieron que el gordo lo cantasen los ancianos de un geriátrico que había cerca.
Al estar cantando el gordo empezaron a tirarles cosas, pero ellos siguieron. Todo estaba tan revuelto que ¡hasta rompieron una ventana! La policía, cuando oyó las voces, entró pero le dieron con un espejo y se desmayaron, viniendo otros agentes.
Al final, por el descontrol y los nervios, vino la ambulancia. Cuando pasó todo, las personas se fueron a sus casas y luego a ver como estaban los ancianos. Ellos se quedaron muy tristes por el dramático final. Para una vez que salen del geriátrico...
Las personas les pidieron perdón a los ancianos y ellos les dijeron que no pasaba nada, pues entendían el revuelo ya que cantaban muy mal.
No obstante para compensar el mal trago pasado, acordaron que siempre que vayan a cantar el gordo los niños de San Ildefonso los lleven para verles como lo cantan y luego acudan a un restaurante a comer todos juntos y recordar este día.
Resuelto el conflicto, la gente se quedó con los ancianitos hasta la noche comieron y se rieron mucho, jugaron al parchís, a las cartas, al ajedrez y mucho más. Cuando ya tenían que irse, los ancianos dijeron que este día había sido el más maravilloso y por eso se tomaron muchas fotos para recordarlo.
Al estar cantando el gordo empezaron a tirarles cosas, pero ellos siguieron. Todo estaba tan revuelto que ¡hasta rompieron una ventana! La policía, cuando oyó las voces, entró pero le dieron con un espejo y se desmayaron, viniendo otros agentes.
Al final, por el descontrol y los nervios, vino la ambulancia. Cuando pasó todo, las personas se fueron a sus casas y luego a ver como estaban los ancianos. Ellos se quedaron muy tristes por el dramático final. Para una vez que salen del geriátrico...
Las personas les pidieron perdón a los ancianos y ellos les dijeron que no pasaba nada, pues entendían el revuelo ya que cantaban muy mal.
No obstante para compensar el mal trago pasado, acordaron que siempre que vayan a cantar el gordo los niños de San Ildefonso los lleven para verles como lo cantan y luego acudan a un restaurante a comer todos juntos y recordar este día.
Resuelto el conflicto, la gente se quedó con los ancianitos hasta la noche comieron y se rieron mucho, jugaron al parchís, a las cartas, al ajedrez y mucho más. Cuando ya tenían que irse, los ancianos dijeron que este día había sido el más maravilloso y por eso se tomaron muchas fotos para recordarlo.
lunes, 18 de junio de 2012
CORRER PARA SALVARME (Valorado por los compañeros como el mejor relato de la serie ¿Qué pasaría?)
El año pasado, en Alicante, bajé a la piscina comunitaria. Estuve tres horas nadando y al salir descubrí que mi cuerpo era de chocolate. Recuerdo que había mucha gente; parecía que todos me quisieran comer. Salí corriendo, busqué una tienda que vendiera veneno, compré un bote y me lo eché.
No cesaron en la persecución; seguían queriendo comerme... Fue entonces cuando busqué otra tienda de veneno (pero de una buena marca). Al encontrarla, lo compré y me lo eché.
Desde ese momento pude pasear tranquilo por la calle, pude jugar y hacer una vida normal. Y todo ello sólo con una buena marca de veneno.

No cesaron en la persecución; seguían queriendo comerme... Fue entonces cuando busqué otra tienda de veneno (pero de una buena marca). Al encontrarla, lo compré y me lo eché.
Desde ese momento pude pasear tranquilo por la calle, pude jugar y hacer una vida normal. Y todo ello sólo con una buena marca de veneno.

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