Que tiemblen Edgar Allan Poe, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges... pues ya están aquí los "relatistas" del futuro.

Desde un rincón de Vallecas, derrochando creatividad mientras buscan su estilo, tengo a bien presentarles estas pequeñas joyas literarias. ¿Quién sabe si será el comienzo de algún gran escritor?

Mientras salimos de dudas estos jóvenes "cuentistas" continuarán sacándole punta al lápiz.
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martes, 26 de noviembre de 2013

EL CIRCO

Un día de enero bastante frío y lluvioso el circo marchaba a otra ciudad. Recoger las carpas, las jaulas, cerrar las caravanas… siempre era igual, o casi siempre porque ese día no fue así. Ese día la suerte quiso que todos se unieran todavía más.

Viajando por la carretera uno de los camiones volcó por culpa de la lluvia: entonces todos, magos, domadores, payasos etc. ayudaron. Se dieron cuenta que faltaba una de las jaulas: la de los osos polares. Cogieron lo necesario y fueron en su búsqueda. No hizo falta suministrar tranquilizantes a los componentes del circo pues la jaula estaba volcada y la puerta abierta. Pese a estos inconvenientes los osos seguían en el interior de la jaula. Estaban esperando a su domador y con él vino la familia de los osos polares. Los veterinarios dijeron que era algo extraño, puesto que son animales peligrosos.

La realidad es que cuando vieron a su domador los osos lo reconocieron y se tranquilizaron, les crió desde pequeñitos con sus cuidados tan especiales y alimentos y ellos lo sabían.

Cuando todos los integrantes del circo estaban allí, abrazando y besando a los osos, ellos solos se metieron en sus jaulas correspondientes y volvieron todos juntos.

Al día siguiente la carpa del circo estaba montada.


lunes, 15 de abril de 2013

LOS MUÑECOS DE NIEVE

Los muñecos de nieve para mantenerse blancos tienen que comer el miedo de las pesadillas de los niños.

Cuando es navidad hay menos probabilidad de tener pesadillas y es gracias a los muñecos de nieve.

Para comer se ponen unos gorros con una linterna al final (para ver en la oscura noche); unos guantes especiales con los que las cogen al miedo y unos abrigos, que no calientan pero atraen a las pesadillas.

Un sueño es como una bomba fétida para ellos, pero para defenderse de ellos tienen pico de urraca.

En la única ocasión que luchan es cuando los decorativos de Halloween les atacan.

Esa es la razón por la que en verano somos inmunes a todos ellos.