Llega el verano y Gerónimo Stilton está pensando en irse a la playa con su hermana, su sobrino y su primo. Es el día y todos se preparan pues no quieren llegar tarde al aeropuerto. Meten las maletas en el coche pero Trampita (su primo) tarda porque se lleva una maleta llena de comida.
Ya en el avión, Tea (su hermana) decide leer un libro, Benjamín (su sobrino) también y Gerónimo dormir, pero Trampita no le deja… así todo el viaje. Ya en el hotel lo primero que hacen es ponerse el bañador y bajar a la playa. Allí se encuentran que está llena de cangrejoS.
Cuando vuelven decepcionados y tristes Tea dice:
-Qué habrá pasado para que la playa este así.
Y Gerónimo le responde que no sabe lo que habrá sucedido aunque quiere averiguarlo y hacer algo al respecto. Al día siguiente se va a ver al alcalde pero él le dice que no tiene ni idea del problema y que han intentando de todas las maneras solucionarlo.
En el hotel Tea le dice a su hermano que hoy fue a la playa, se puso su traje de bucear y vio no muy lejos una valla, razón por la que no se iban los cangrejos.
Luego los dos regresaron a la playa y la abrieron mientras los cangrejos alegres volvieron al mar pero querían averiguar quién la había colocado.
Benjamín lo descubrió había sido el ayudante del alcalde que quería que le culparán a él y así quedarse con el puesto.
La gente feliz se lo agradeció.
Que tiemblen Edgar Allan Poe, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges... pues ya están aquí los "relatistas" del futuro.
Desde un rincón de Vallecas, derrochando creatividad mientras buscan su estilo, tengo a bien presentarles estas pequeñas joyas literarias. ¿Quién sabe si será el comienzo de algún gran escritor?
Mientras salimos de dudas estos jóvenes "cuentistas" continuarán sacándole punta al lápiz.
Desde un rincón de Vallecas, derrochando creatividad mientras buscan su estilo, tengo a bien presentarles estas pequeñas joyas literarias. ¿Quién sabe si será el comienzo de algún gran escritor?
Mientras salimos de dudas estos jóvenes "cuentistas" continuarán sacándole punta al lápiz.
Me encanta, es genial.
ResponderEliminarPodría leerla cien veces y no me cansaría.